Leer El Silmarillion por primera vez impresiona. No es una novela tradicional de aventuras con un héroe claro que viaja de un punto a otro. Es el mito fundacional de la Tierra Media, una obra monumental que abarca miles de años desde la creación del universo hasta el final de la Tercera Edad. Si intentas abordarlo como si fuera El Hobbit, te vas a perder.
J.R.R. Tolkien pasó décadas escribiendo, corrigiendo y reestructurando este material. Tras su fallecimiento en 1973, su hijo Christopher Tolkien recopiló y editó los manuscritos para publicarlos en 1977. Lejos de ser un simple anexo para completar colecciones, este volumen contiene el alma filosófica, teológica y lingüística de todo el legendario de Tolkien. Aquí te explicamos de qué trata, cómo está estructurado y por qué vale la pena enfrentarse a su lectura.
La estructura de El Silmarillion
El libro no sigue un solo hilo narrativo. Está dividido en cinco partes interconectadas que juntas forman la historia cósmica de Arda, el mundo donde ocurren las historias de la Tierra Media.
Ainulindalë y Valaquenta: La creación y los dioses
La obra arranca con el Ainulindalë, la Música de los Ainur. En este relato cosmogónico, Eru Ilúvatar, el Dios único, crea a los espíritus angélicos llamados Ainur. Estos espíritus cantan ante él y, a través de la música, conciben el universo físico. Melkor, el más poderoso de los Ainur, introduce la discordia en la melodía para imponer su propia voluntad, sentando las bases del bien y del mal en Arda.
El Valaquenta describe a los Valar y los Maiar, los poderes que descienden a la Tierra Media para darle forma y prepararla para la llegada de los Hijos de Ilúvatar: los elfos y los hombres. Los Valar son equivalentes a arcángeles o divinidades menores, mientras que los Maiar son espíritus de menor jerarquía entre los que figuran figuras tan conocidas como Gandalf, Sauron y Saruman.
Quenta Silmarillion: El núcleo de la obra
Esta sección es la más extensa y da nombre al libro. Narra los acontecimientos de las Primeras Edades, centrados en la creación de los Silmarils por Fëanor, el más dotado de los elfos de los Noldor. Estas tres joyas sagradas contienen la luz pura de los Dos Árboles de Valinor, antes de que el sol y la luna existieran.
Melkor —ahora rebautizado como Morgoth, el Enemigo Oscuro— roba las joyas y las lleva a su fortaleza en la Tierra Media. Esto desata el Juramento de Fëanor, un voto terrible que arrastra a su linaje a una guerra sin cuartel contra Morgoth, marcada por la tragedia, el fratricidio elfico y el sufrimiento continuado. Es el equivalente tolkiniano a la mitología griega o nórdica, donde los héroes y reyes caen por su propio orgullo y maldiciones generacionales.
Akallabêth: La caída de Númenor
La cuarta parte relata el auge y la destrucción de Númenor, la gran isla habitada por los Dúnedain, los hombres longevos descendientes de los aliados de los elfos. Con el paso de los siglos, los hombres de Númenor se vuelven arrogantes, temen a la muerte y terminan adorando a Sauron en secreto. La soberbia de su rey Ar-Pharazôn los lleva a desafiar a los mismísimos Valar, provocando que Eru hunda la isla en el mar, un mito que evoca directamente la leyenda clásica de la Atlántida.
De los Anillos de Poder y la Tercera Edad
El texto final conecta directamente con los acontecimientos que ya conoces por El Señor de los Anillos. Explica cómo Sauron sobrevivió a la caída de Númenor, engañó a los herreros de Eregion para forjar los Anillos de Poder y desató las guerras que culminaron con la destrucción del Anillo Único. Leer este fragmento te da una perspectiva totalmente distinta sobre personajes como Galadriel, Elrond y Elendil.
Errores comunes al leer El Silmarillion por primera vez
Muchos lectores abandonan el libro en los primeros capítulos porque esperan una lectura ligera. Si quieres terminarlo sin frustrarte, evita estos errores frecuentes.
- Tratar de memorizar todos los nombres y genealogías: El libro introduce docenas de personajes con nombres similares en el primer tercio. No intentes retenerlos todos de memoria; usa los árboles genealógicos y el índice al final del volumen.
- Leerlo de un tirón como una novela: Funciona mejor como un libro de mitos. Tómate tu tiempo entre capítulos para asimilar los eventos históricos.
- Ignorar los mapas: La geografía de Beleriand es completamente distinta a la de la Tercera Edad. Consulta los mapas con frecuencia para entender los movimientos de los ejércitos y las migraciones de los pueblos.
Preguntas frecuentes sobre El Silmarillion
¿Es necesario leer El Señor de los Anillos antes de El Silmarillion?
No es estrictamente obligatorio, pero sí muy recomendable. Tener referencias previas sobre la Tierra Media ayuda a contextualizar el origen de los nombres, los lugares y los conflictos que se narran en los mitos antiguos.
¿Por qué se considera tan difícil de leer?
El estilo de escritura imita las crónicas históricas y las sagas nórdicas. Tolkien utiliza un tono arcaico y solemne, y cambia con frecuencia de perspectiva para abarcar siglos enteros en pocas páginas en lugar de centrarse en las vivencias íntimas de un solo protagonista.
¿Existen adaptaciones audiovisuales de esta obra?
Hasta ahora, no hay una adaptación cinematográfica completa. Los derechos de El Silmarillion pertenecen en gran parte a la Tolkien Estate, aunque la serie de televisión Los Anillos de Poder de Amazon Prime utiliza ciertos elementos y apéndices relacionados con las Segundas Edades.
¿Qué lugar ocupa en el legendario de Tolkien?
Es la piedra angular de todo su universo fantástico. Tolkien dedicó la mayor parte de su vida adulta a construir este corpus mitológico, diseñando incluso idiomas completos como el quenya y el sindarin para dar autenticidad a los pueblos que pueblan sus páginas.